*Si LuChAs PuEdEs PeRdEr, Si No LuChAs Ya EsTáS pErDiDo*

SiGo CaMiNaNdO sIn DeTeNeRmE y CaDa PaSo QuE dOy Me DeScUbRe HaCiA dOnDe VoY.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

...

Empiezo a comer y los números aparecen en mi mente, 160kcal de esto + 70 de aquello... Trato de no pensar, de dejarme llevar, relajarme y simplemente morder, masticar y tragar y me cuesta, vaya si me cuesta.
____________
Pero como dice el libro Frío de Laurie Halse Anderson "No hay una cura mágica, un hechizo que lo aleje todo para siempre. Sólo hay pequeños pasos; un día más fácil, una risa inesperada o un espejo al que no le das importancia"

domingo, 19 de septiembre de 2010

Negaré que estoy llorando


Tengo que comer, tengo que comer, me repito una y otra vez. Vivir implica comer, comer es una necesidad básica que tiene que ser cubierta y que me permite seguir viviendo.

Y ese es en realidad el problema, cuando estás viva sientes dolor, sientes la soledad, sientes la tristeza que te amarra y no te suelta, sientes la culpa que te aplasta con su todo su peso contra el suelo y sobretodo sientes incertidumbre y miedo, mucho miedo. Asique resulta más sencillo ser yo la que me amarre a algo y ese algo son mis huesos, si me aferro a ellos lo demás ya no me duele ni me asusta tanto. Cada quilo que pierdo me aleja un poco más de la vida pero también me aleja del sufrimiento que escapa de mis manos.

Suena muy dramático pero en realidad me he dado cuenta de que es así, peso 44 kgs pero daría igual que pesara 40...30... porque siempre habría un número menor que alcanzar hasta llegar a 0, o mejor dicho hasta llegar al número que el cuerpo fuese capaz de resistir. Mi objetivo siempre ha sido dejar de existir y por lo tanto dejar de sentir, pero no puedo tomar esa salida porque esa decisión aunque es mi vida y es solo mia no me afecta solo a mí. No quiero hacer más daño ni generar más preocupaciones a mi alrededor. No estoy bien, no lo estoy, pero quiero pensar que es solo otra racha más, una mala temporada que acabará pasando.

Siento que aunque la ropa me quede grande la vida es en verdad lo que me queda realmente enorme, nunca sé como acertar. Quiero desaparecer, aislarme una vez más y alejarme de todo y de todos pero eso en nada ayuda. Quiero estar bien, de verdad que lo quiero y lo intento pero estoy cansada de fingir ante el mundo que todo va bien, estoy cansada de engañarme a mi misma haciendomelo creer también. Estoy cansada de intentar estar bien y no conseguirlo, de la ansiedad, de el nudo que me oprime el pecho, de las ganas constantes de llorar, de sentir este vacío. Estoy harta de espejismos... No puedo parar.

Llevo semanas nadando de nuevo hacia las profundidades. Ultimamente he comido muy poco, entre 500 y 800 kcal (o tal vez menos) al día, he perdido la cuenta de las veces que me peso a lo largo de 24h. Esto solo me lleva a obsesionarme más y más, soy consciente de ello y de que debo decir basta y dejar de hacerlo antes de que no haya marcha atrás, pero en estos momentos me dan igual las consecuencias, me da igual lo que pueda pasarme, me da igual el dolor de espalda y de cabeza que lleva acompañándome desde hace más de 10 días. No quiero adelgazar pero tampoco quiero comer no tengo hambre, ya no la siento. Solo quiero dormir, estoy cansada, tengo sueño, mucho sueño...
















jueves, 16 de septiembre de 2010

La luz encendida

*Hoy dormiré con la luz encendida para alejar la oscuridad que alberga mi alma.
*Hoy dormiré con la luz encendida mientras me ahogo en lágrimas que empapan mi almohada.
*Hoy dormiré con la luz encendida para tratar de mitigar la soledad que va matándome por dentro y me deja desarmada.
*Hoy dormiré con la luz encendida para alejar los recuerdos que emergen de la nada como si fuesen fantasmas.



Tic-tac, tic-tac el sonido de las manecillas del reloj retumba en mi mente, el tiempo pasa y no se detiene. Una pastilla, otra... ahí está de nuevo esa nebulosa que llega y me envuelve, los párpados se vuelven más y más pesados y lentamente se van cerrando, todo se torna oscuridad, la luz ya se ha apagado.
Necesito descansar mi cuerpo, las heridas de mis pies y las de mi alma.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Nada y al mismo tiempo tanto...

- ¿Qué te pasa?

- (fuerzo una media sonrisa) Nada, no me pasa nada.

- ¿Seguro?

- Si, si, seguro. No me pasa nada en especial ¿por?

- Tienes mala cara ¿Seguro que no te pasa nada?

- Que no, tranquila, no pasa nada.

- ...


Y si realmente no pasa nada ¿por qué las lágrimas inundan mis ojos? ¿por qué este nudo en el estómago? ¿por qué tengo que forzar la musculatura de mi cara para contener el llanto y evitar que se note el temblor de mi barbilla?

No pasa nada y al mismo tiempo siento que pasa tanto, que lo que pasa es... todo.