*Si LuChAs PuEdEs PeRdEr, Si No LuChAs Ya EsTáS pErDiDo*

SiGo CaMiNaNdO sIn DeTeNeRmE y CaDa PaSo QuE dOy Me DeScUbRe HaCiA dOnDe VoY.

domingo, 6 de marzo de 2011

Pequeños trazos de normalidad


Esta semana empezó mal, bueno en realidad no fue más que la continuación a un fin de semana nefasto porque un virus me mantuvo encerrada en casa (aunque si no hubiese sido el virus cualquier otra excusa me habría servido para continuar en mi encierro) me sentía cansada a nivel físico y destrozada a nivel anímico. No sabía por qué pero no podía dejar de llorar casi a cada momento, casi con cualquier palabra e incluso por la ausencia de ellas.

Las lágrimas no dejaban de asomar ante cualquier situación me sentía débil, vulnerable, estúpida... mientras trataba de contener esas lágrimas y aparentar a toda costa una normalidad artificial, mostrando en casa que todo iba bien cuando en realidad en mi interior todo parecía ir mal, algo me estaba asfixiando por momentos.

No puedo más!!! No puedo más!!!! Se repetía una vez más en mi mente mientras trataba de hallar solución a lo que me estaba pasando y que en realidad no era más que una gran incógnita. ¿Cómo solucionarlo entonces?

¿Volvía a fingir esa normalidad que no sentía y que cada vez me cuesta más de representar?

Sabía que tenía que volver a ponerme en pie, aunque los sentimientos me desborden porque ya no hay tapa que los retenga y salen a borbotones ahogándome de alguna manera, estoy más triste que de costumbre, mis niveles de ansiedad también son mayores... y no sé que hacer puesto que ya tomo medicación para ello, pero parece que últimamente ni siquiera eso es suficiente o actúa tan solo de modo intermitente.

El jueves por la mañana me levanté y me ceñí a mi lista de tareas, sin excusas, con ganas o sin ellas tengo que empezar a moverme para no quedarme encerrada en mi burbuja dejando que el dolor me carcoma. Fui a ver a alguien a quien hacia bastante tiempo que no veía porque me dedicaba a retrasar el momento "ya iré" "de la semana que viene no pasa" e iban pasando los días, hasta que este jueves no me di una tregua, no alargue el plazo. Estuvimos hablando de todo, me encontré muy a gusto como si no hubiese pasado el tiempo. Después de la visita me encontré mejor, me alegré muchísimo de verla.

Por la tarde llovía y los pensamientos entremezclados y dañinos comenzaban a hacer acto de presencia, así que cogí mi paraguas y me fui a cambiarme el mvl con los puntos que tenía, el otro me traía demasiados recuerdos (de quien me lo regaló) cada vez que lo miraba y pensé que lo mejor era pasar página. El paseo también me hizo un bien y la tarde pasó más rápido.

El viernes por la mañana estaba completamente desanimada y después de comer casi no podía contener el llanto así que me aislé en mi habitación me metí en la cama y me cubrí por completo con las mantas. Todo se tornó oscuridad y silencio, un silencio necesario en ese momento... estaba en un diminuto espacio en el que apenas podía respirar pero me sentía tranquila, en paz conmigo misma... como si por un momento el mundo y los problemas hubiesen desaparecido. Sin darme cuenta me acabé durmiendo y al abrir los ojos la oscuridad también pareció esfumarse, no me encontraba bien pero si mucho más serena.

Esa noche salí a cenar con mis amigas (no cené demasiado porque me cuesta comer con gente), fue una noche en la que pareció condensarse todo lo que sucede en la vida. Hablamos, reímos, bailamos, bebimos, ligamos, disfrutamos, lloramos (más bien lloré), me desahogue como hacía mucho que no lo hacía, mi estado anímico estaba latente y el alcohol hizo el resto. Por suerte había alguien ahí para escucharme, para ayudarme a descifrar lo que esos días atrás me había estado abrasando y no sabía definir... no soporto que me vean llorar pero lo necesitaba tantoooo que era inevitable, necesitaba tanto soltar un poco de lastre y liberarme aunque fuese de un pequeño peso. En ese momento me sentí realmente afortunada por no estar sola, porque no pusiera el grito en el cielo al ver lo que vio (en circunstancias normales no lo habría visto) y al escuchar lo que escuchó. Después aunque tardé un ratito logré recomponerme y seguir con la tónica de la fiesta para no aguarsela a nadie más y empecé a encontrarme algo mejor.

El sábado con resacón incorporado tocó sesión de cine con mi hermano (no quería o mejor dicho, no debía quedarme en casa), siempre lo he tenido ahí y aunque de un tiempo a esta parte hablamos más y nos llevamos mucho mejor... quiero poder hacer planes con él, que él esté a mi lado porque lo necesito y que sepa que yo también estoy ahí. La recuperación y los pasos de ambos me están llevando a conocer mejor a mi hermano y a ganar un HERMANO en mayúsculas. A veces no es necesario hablar para hacer algo realmente grande por la otra persona y a mi personalmente desde el silencio me está demostrando mucho, me hace sentir que realmente está ahí con una simple mirada, un gesto, cuando se queda conmigo cenando porque sabe que sola me cuesta más...

Hoy domingo sesión de caminata y después estudio, estudio y más estudio... necesitaba ponerme las pilas por todos estos días en los que mi nivel de concentración era nulo. Ahora no es que esté para echar cohetes pero al menos me entero de lo que leo.

Así que se puede decir que este fin de semana he dado unos pequeños trazos de normalidad a mi vida y por lo visto no ha ido del todo mal.

Vuelvo a estar en una montaña rusa emocional pero tratando de hallar un poco de estabilidad.

Intentando espabilar...

Pd: Eso si, estoy haciendo todas las comidas como tocan.




2 comentarios:

  1. te sigo pequeña...estoy contigo!!!!!!!!!!!
    ojalá pudiese estar más cerca,no sabes lo que me gustaria poder estar ahí para que me sintieses realmente cerca, para poder sacarte sonrrisas, compartir silencios..para poder secar tus lágrimas o gritar al viento con todas nuestras fuerzas..para ayudarte..
    te quiero cielo!
    te mando un abrazo y mucha fuerza!

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  2. Te felicito.

    He pasado por un fin de semana similar. Pues yo, aunque ya mehe recuperado bastante, tuve un recaída de dos semanas, atracones, ansiedad y llanto y llanto. Sé como es todo esto, sé lo que sucede después de cada crisis, y aún así dej que todo lello me consumiera. Gracias a no sé que cosa de mi cabza, reaccioné y me bañé, traté de relajarme, escuchar música y olvidar los días extrañosDos horas dspués fui testigo de como ese nudo en la garganta fue despabilándose. Me sentí mejor y decidí que hoy sería un mejor día.

    Así, quienes estamos en proceso de recuperación, también recaemos o al menos eso parece, pero nos es másfácil levantrnos. Si te das cuenta cada vez es más fácil levantarse, un día costará menos y podremos tener más confianza. Esas ganas de salir es ahora tu confianza creciente.
    No la dejes.

    Un abrazo,
    K-M-

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