*Si LuChAs PuEdEs PeRdEr, Si No LuChAs Ya EsTáS pErDiDo*

SiGo CaMiNaNdO sIn DeTeNeRmE y CaDa PaSo QuE dOy Me DeScUbRe HaCiA dOnDe VoY.

jueves, 27 de mayo de 2010

Se acerca

Tristeza, rabia, apatía, soledad, frustración, ansiedad, aislamiento, rechazo, dolor, asco, odio, impoténcia, fracaso, decepción, CULPA... Son mis compañeros de viaje en esta montaña rusa emocional en la que me veo inmersa. ¿Ahora qué toca, subida hacia lo más algido, una nueva caida libre a las profundidades o un estancamiento en toda regla?

Harta de que los días buenos se conviertan en pésimos en cuestión de segundos.
Odio el verano, se acerca y me asusta. Me asustan tantas cosas de él y me asustan otras tantas de mi... :(
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Preso de mi soledad- Porta

Dios no me ayudó jamás a superar los altercados,
demostró que no existe nadie superior a mi lado.
El miedo crece,como la desesperanza,
yo doy pasos hacia atrás mientras todos los demás avanzan.


Miro por mi ventana está tapiada por las rejas,
veo el horizonte y como mis sueños se alejan,
late mi corazón para trasmitirme sus quejas,
mi jaula soledad siento mi alma haciendose vieja.


Soy preso de mi soledad
me cuesta sonreir,
si alguien me escucha...
que me responda en una carta,
o en voz alta.

Hoy flota un vacio y soledad,
ni el licor mas fuerte
puede hacer que deje de pensar en...

tantas cosas que ni sé,
quizas ni sepa.

Me pregunto el qué,el quién,el cuándo,
el por qué y el dónde..
Solo, estar solo en esta vida
¿es un regalo,un castigo?


Mi destino,dejar que sea yo quien lo decida.
Lo reconozco,tengo miedo a veces...


Me siento con el alma encadenada,
como un reo en una jaula,
contanto las horas mal gastadas.

Suelo escuchar al silencio,
la vergüenza me venció y grité
pero quité de mi un enorme peso
que hizo que me arrastrara y diera lastima.

No quiero darte pena,
tampoco quiero hacerte cargar con mi condena.

Busco un futuro en el que no haya que desconfiar,
que mi intimidad
no solo exista en esta soledad.

Pero soy autista, pesimista, sin un objetivo,
si fuera mas débil me hincharía de antidepresivos.


Vivo mis penas en silencio,
si algo aprendí de la vida es que todo tiene un precio.

3 comentarios:

  1. Cuando empezamos a luchar por la recuperación, parecemos una montaña rusa: igual tocamos el cielo que el infierno en cuestión de segundos... Pero hemos de recordar que cuando estábamos sumergidas al completo en la enfermedad, vivíamos en constante infierno... Quizá por eso no notábamos tanto los vaivenes de nuestras emociones y nuestras vidas: porque se mueven del gris oscuro al negro... Ahora tienen más libertad de movimiento, el gris se va esclareciendo y los negros, aunque siguen siendo muy oscuros, tienen un pequeño destello de esperanza. Y muchas veces, cuando conseguimos alcanzar un gris más luminoso, volvemos a caer, y parece que la caída es mayor y duele más, aunque realmente no es mayor, sólo nos causa más vértigo porque ahora hay mucho más que perder... Pero ese mismo miedo hace que no nos dejemos caer indefinidamente, que volvamos a aferrarnos... Y con práctica, vamos convirtiendo los negros en grises, y los grises en blancos, y aprendemos a frenar un poco nuestras caídas, a lidiar mejor con los sentimientos de tristeza y soledad, a que nos afecten menos...
    Nunca llega un punto de paz absoluta, porque eso ninguna persona lo alcanza (dicen que los monjes cuando alcanzan el nirvana, pero yo no conozco a ninguno...), pero sí que aprendemos que la vida no es una recta de paz y/o felicidad, que siguen habiendo alti-bajos, pero conseguimos vivir también con ellos... Y ahí está la verdadera curación: no está en estar bien o ser felices al 100%, sino también en saber aceptar que la vida no siempre es un camino de felicidad, que también existen las caídas... pero no por ello hemos de rendirnos y quedarnos tiradas en el suelo, sino que hemos de levantarnos y procurar aprender para que la próxima vez sea menos leve... y sobre todo que no nos lleve a viejos patrones de comportamiento que nos destruyen.

    No sé si me he explicado, quizá me he ido un poco por las ramas... Sólo intentaba decirte que habrá momentos de confusión, de caída, pero eso no debe apartarte de tu camino hacia tu bienestar...

    Un abrazo fortísimo!!!

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  2. Los altibajos son parte del camino, solo hay que saberlo, asimilarlo, para afrontarlo con éxito. No detenerse nunca, hasta que la sonrisa se refleje tan franca y tan deslumbrante en el espejo, que nada más importe.

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  3. La verdadera sonrisa, sólo viene en un cuerpo sano, en un alma feliz.... La recuperación es dura, pero no hay nada, en este punto, que importe más que alcanzarla.

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