*Si LuChAs PuEdEs PeRdEr, Si No LuChAs Ya EsTáS pErDiDo*

SiGo CaMiNaNdO sIn DeTeNeRmE y CaDa PaSo QuE dOy Me DeScUbRe HaCiA dOnDe VoY.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Todos necesitamos de alguien que...


- Celebre sinceramente cada uno de nuestros logros.
- Que quiera acompañarnos tanto en los momentos fáciles como en los difíciles.
- Que sea capaz de respetar nuestro tiempo y nuestras elecciones.
- Que disfrute de nuestra compañía sin pretender ponernos en la lista de sus posesiones.
- Alguien por quien nos sigamos sintiendo queridos aun después de esos momentos de discusión o enfado.
- Alguien cuyo bienestar nos siga importando incluso en el caso de que decida tomar en su vida un rumbo que le separe de nuestro camino.
J. Bucay.



La libertad es la capacidad de decidir dentro de lo posible aun a riesgo de equivocarme. Decidir supone ser consecuente con nuestra elecciones, asumir riesgos... Puede que tomemos decisiones equivocadas pero de los errores se aprende, además si nos quedamos paralizados y no asumimos estos riesgos dificilmente nos equivoquemos, difícilmente tropecemos pero... lo que es seguro es que tampoco avanzamos.

Muchas veces no podemos elegir lo que nos pasa, pero siempre podemos elegir cómo actuar frente a lo que nos ocurre. Madurar para mí significa aprendizaje continuo de las vivencias que van apareciendo en nuestro camino, capacidad de decidir por nosotros mismos, ser conscientes de lo que queremos y luchar por ello, tratar de ser cada día mejor pero sin caer en la búsqueda de un imposible (la perfección), ser consecuentes, conscientes y sobretodo hacernos responsables de nuestras propias decisiones.

No se puede retroceder al pasado y borrar cada paso mal dado, así que lo mejor es que dejemos de machacarnos por ello. Porque mirar todo el tiempo hacia atrás nos impide muchas veces caminar hacia delante. Y ese debe ser el objetivo primordial de nuestra vida dar pasos que nos ayuden a avanzar. Hay que aceptar y ser consciente de que muchos de los hechos de nuestra vida son una consecuencia deseada o no de algunas de nuestras decisiones también acertadas o no. Por lo tanto no todo es cuestión de casualidad, destino o mala suerte, algo que escapa a nuestro control y que no está en nuestra mano modificar si no que la solución a muchos de nuestros problemas está en nosotros mismos y ahí si que podemos hacer algo, por lo tanto aún hay esperanza.

Veo como avanzo aunque aún queda algo que me frena, que me pone la zancadilla para que caiga... Pero a pesar de ello sigo con la mirada fija en el camino que he decidido transitar. Cada día intento hacer las cosas mejor que el día anterior. Valoro cada intento de ayuda que se me ha ofrecido y que se me ofrece, cada palabra que se me ha dicho a lo largo de todo este tiempo y quizás no supe extraer todo el jugo que podría haber obtenido me sirve ahora de impulso para no dejarme vencer.

Ya no me centro solo en todo lo malo que me ha pasado y que me pasa. Cada día antes de dormir anoto en mi libreta todas las cosas positivas que me han ocurrido a lo largo del día aunque sean esas pequeñas cosas cotidianas. Hay días en los que me ofusco y me cuesta encontrarlas pero cuando por fin lo hago se despierta en mi una sonrisa. Porque no es tan importante lo que te sucede como la forma en la que lo vives. Muchas veces aquello que vemos como una montaña inmensa imposible de escalar a base de esfuerzo podemos comprobar como al final se convertirá en un minúsculo montículo que podremos atravesar de un simple salto.

Trato de vivir el presente lo mejor que puedo, trato de vivir aquello de lo que me he estado privando todo este tiempo... Hay cosas de mi presente que me gustan, cosas de las que disfruto... Aunque sigue quedando camino por transitar hasta que encuentre mi punto de estabilidad y serenidad.

Me estoy labrando mi futuro porque quiero tenerlo, estudio lo que me gusta y lo disfruto... Mi historia pasada está escrita y ahora quedará plasmada en papel para recordarme como fue, en lo que me convertí y hasta donde he llegado a caer. La finalidad: tratar de evitar volver a cometer los mismos errores. La escribo y hay muchas cosas que veo como lejanas cuando en realidad no hace tanto de ello, duele recordar pero al mismo tiempo también siento como con cada palabra que dejo escrita voy liberándome lentamente de las cadenas que durante tantos años me han amarrado, cada palabra me ayuda a dejar de aferrarme al pasado y es un paso hacia delante. Como ya he dicho mi pasado ya está escrito pero mi futuro está por escribir y en mi mano está la pluma para hacerlo.

1 comentario:

  1. Qué grandes verdades dices. Las elecciones que hacemos son las que la mayoría de las veces construyen nuestro futuro.
    No se puede cambiar el pasado, pero sí la manera de verlo: podemos verlo oscuro, o podemos verlo como un logro personal con respecto a nuestro presente.

    Espero que estés bien. Yo, aunque un poco dispersa, sigo presente.

    Muchísimos besos.

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